Entre los días 30 de septiembre y 2 de octubre se celebró en el Palacio de Ferias y Congresos de Málaga el I Congreso Internacional sobre Diseño Universal.
Se trató de un encuentro especializado, entre profesionales y asociaciones, tanto del ámbito público como privado, al que asistieron además representantes de distintas administraciones, así como público en general (como usuario final de diseños y servicios).
Centrado en la accesibilidad universal como horizonte indispensable, se buscó “concienciar a los agentes implicados sobre la importancia de profundizar en la planificación del entorno y los servicios de acuerdo a las características, necesidades y expectativas presentes y futuras de todos los ciudadanos” (1). De igual modo, se analizó el enorme impulso experimentado por el mercado de bienes y servicios dedicados a la discapacidad y la dependencia.
Es así como el congreso marcó unos objetivos claros, que venían ya de hecho reflejados en su programa:
- Convertirse en evento de referencia del diseño universal.
- Ofrecer soluciones novedosas, apostando por impulsar la formación, innovación y colaboración para lograr implantar el diseño universal en todos los ámbitos.
- Conseguir la representación y participación de todos los sectores relacionados con la dependencia y movilidad.




_ Distintas vistas del interior y exterior del Palacio de Ferias y Congresos de Málaga, durante la celebración del congreso. Fotografías: Teresa Rodríguez Súnico.
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Si afrontamos las cuestiones aquí tratadas desde el ámbito del diseño, es imprescindible referirse a los asuntos tratados por Avril Accolla, vicepresidenta de EIDD-Design for all Europe, a lo largo de la conferencia inaugural. En este sentido, cabe plantearse en qué consiste el Diseño Universal o Diseño para todos, y a qué se refieren cuestiones como la accesibilidad (2).
Desde luego no se trata de diseñar para grupos reducidos y específicos de personas, ni de “adaptar” los entornos, servicios y objetos. Habría que evitar este tipo de planteamientos reduccionistas y erróneos, para centrarse en un diseño pensado realmente para todos, para el ser humano en toda su diversidad y sus matices, en las distintas etapas de su vida o en cada momento de su día a día. Pensar en un diseño dirigido a personas discapacitadas es un planteamiento equivocado. Cualquier diseño debe nacer con la aspiración de ser universal, dirigido al ser humano en su diversidad, entendiendo ésta como una fuente de riqueza. Deben por ello plantearse cuestiones como que la información multisensorial es más rica, y que el ser humano estándar no existe. Valorar la diferencia humana, o actuar de acuerdo con principios que permitan la inclusión social y la igualdad de oportunidades, son planteamientos que necesariamente van mucho más allá del cumplimiento de la normativa legal en torno a estos aspectos (3).
Es preciso entender el diseño como un proceso que requiere una investigación compleja, en la que intervienen no sólo los factores creativos -al aportar una solución innovadora al problema o situación planteado-, sino todo un estudio previo de las circunstancias y condicionantes de aquello a lo que se pretende dar respuesta (4).
La solución que se proponga partirá de la consideración del ser humano en toda su compleja realidad, diversidad y matices. Se hace imprescindible aplicar los principios de la psicología cognitiva a los proyectos, de manera que los factores estéticos ayuden a una mejor comprensión del objeto diseñado, permitiendo un uso intuitivo, rápido y placentero (que nos permita disfrutar de nuestro entorno, comunicarnos con él de manera amigable, agradable, ya que todos tenemos derecho a la belleza). Es así como el diseño para todos debe plantearse retos estéticos, funcionales y comunicativos, en una búsqueda de la excelencia, entendida como un proceso continuado de mejora de sistemas complejos, un ideal que determina el camino y el proceso de mejora social al que todos aspiramos.
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1. Información tomada textualmente del programa del congreso.
2. En torno a esto resulta imprescindible tener en cuenta la Declaración de Estocolmo, de 2004, a la que se vino aludiendo a lo largo de todo el congreso, referida al Diseño Universal. Sin embargo, y con una perspectiva más amplia, quisiera destacar también otros documentos de importancia que se encuentran publicados en el sitio web de EIDD (Instituto Europeo de Diseño y Discapacidad), referidos a la Cultura para todos, el Trabajo para todos, o al Turismo para todos.
La propia evolución de esta asociación internacional marca la pauta a la que venimos refiriéndonos: “EIDD - diseño para todos - es una red europea, fundada en Dublín, Irlanda en 1993 con el nombre de Instituto Europeo de Diseño y Discapacidad. El objetivo original de la red, usar el diseño para lograr la inclusión de las personas con discapacidad en la sociedad en los países europeos, ha sido reforzado con la inclusión de un enfoque más convencional, mejorando la calidad de vida a través del Diseño para Todos. El cambio de nombre en 2006 refleja esta evolución”. <http://www.designforalleurope.org/About-EIDD/> 24.10.2009
3. Normativa, dicho sea de paso, necesitada de una profunda revisión que impida solapamientos y contradicciones entre distintas administraciones y comunidades autónomas, y que no conduzca a los técnicos a aportar soluciones “legales” pero completamente ilógicas y de uso imposible.
4. Particularmente interesante en este sentido fue la intervención de Raquel Pelta, acerca de "Métodos de investigación en diseño universal y diseño industrial", en la que analizó los distintos métodos, desde la investigación etnográfica, técnicas de marketing, FAST (Functional Analysis Sytem Technique), o métodos particulares como el “método personas”, de Cooper, basado en crear arquetipos, personajes. En último extremo, se trata de llegar a una comprensión profunda de los destinatarios finales del diseño, que nos permita además diseñar métodos para la auditoría y evaluación del mismo.
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